Referentes
Puesto que existen siglos de pensamiento filosófico, no tiene sentido empezar intelectualmente desde cero cada generación. Los humanos adquirimos el conocimiento de manera muy lenta e ineficiente —¡necesitamos un cuarto de nuestra vida para aprender apenas lo básico!— Tiene sentido por tanto evaluar y seleccionar qué “mimbres” del conocimiento filosófico han resistido bastante bien la prueba del tiempo y seguir construyendo desde ahí.
Se proponen aquí tres categorías de autores: los esenciales (el “core”), los necesarios y los que cubren un hueco concreto para este recorrido de filosofía práctica.














