René Descartes
El examen de las propias creencias y la búsqueda de un método para orientar la razón.
Descartes mantiene abiertas dos tareas a la vez: revisar los fundamentos del conocimiento y decidir cómo conducirse mientras esa revisión continúa.
Discurso del método
1637
Revisar antes de aceptar
El Discurso presenta en primera persona el itinerario intelectual de Descartes. Descartes revisa la educación recibida y busca un modo de conocer que no dependa solo de la costumbre o la autoridad. Sus cuatro reglas exigen evitar la precipitación, dividir las dificultades, avanzar ordenadamente desde lo simple y revisar que no se omita nada.
Dudar y seguir viviendo
La vida no puede detenerse hasta concluir la investigación. La moral provisional recomienda seguir leyes y costumbres, actuar con resolución una vez elegido un camino y trabajar sobre los propios deseos antes que pretender dominar la fortuna. Esas máximas tienen carácter provisional y acompañan el trabajo de revisión del conocimiento.
La certeza y sus fundamentos
La duda sobre sentidos y razonamientos encuentra un límite: dudar es pensar y, mientras piensa, el sujeto no puede negar su existencia. El argumento no demuestra que todas sus opiniones sean verdaderas. Descartes continúa con pruebas de la existencia de Dios y con la distinción entre alma y cuerpo; dentro de su sistema, esas tesis sostienen la confianza en las ideas claras y distintas.
Conocer para intervenir en el mundo
Las últimas partes relacionan el método con la investigación de la naturaleza, la medicina y los beneficios del saber. Descartes reconoce la necesidad de experiencias y observaciones para decidir entre explicaciones posibles. El libro acompaña ensayos científicos y propone un proyecto ambicioso, discutible en sus fundamentos: mejorar la vida mediante conocimiento.