Alasdair MacIntyre
Virtudes, prácticas y continuidad narrativa para comprender una vida con orientación.
MacIntyre estudia qué virtudes exige hacer bien un trabajo y cómo las instituciones pueden sostenerlas o corromperlas.
Tras la virtud
1981
El diagnóstico
MacIntyre compara la moral moderna con los restos de una ciencia cuyo marco explicativo se hubiera perdido. Conservamos palabras como deber, derecho o virtud, pero discutimos desde premisas incompatibles. La aparente argumentación racional puede encubrir preferencias y estrategias de influencia: es la cultura del emotivismo. El diagnóstico afecta al lenguaje con el que justificamos nuestras valoraciones: sus conceptos han perdido las relaciones que les daban sentido.
El fracaso de una fundamentación aislada
Su reconstrucción histórica critica el proyecto ilustrado de mantener obligaciones morales universales tras abandonar la concepción de un fin humano que les daba sentido. La alternativa decisiva se presenta entre Nietzsche, que descubre la fragilidad de esas justificaciones, y una recuperación de la tradición aristotélica. También cuestiona la supuesta neutralidad del experto que trata los fines como dados y sólo reclama autoridad sobre los medios.
Prácticas y bienes internos
Una práctica es una actividad cooperativa compleja con criterios de excelencia: investigar, cultivar determinadas artes o participar competentemente en ciertas actividades. Sus bienes internos sólo se comprenden y alcanzan participando bien. Dinero, poder y prestigio son bienes externos, que pueden obtenerse por vías distintas. Las instituciones sostienen las prácticas, pero pueden corromperlas si subordinan la excelencia a esos premios. Virtudes como justicia, valor y honestidad permiten preservar los bienes internos.
Vida narrativa y tradición
Las virtudes necesitan también una vida con continuidad narrativa y una búsqueda de bienes que trascienda cada actividad. Comprender qué debo hacer exige saber de qué historia formo parte. Las tradiciones vivas incluyen disputas sobre los bienes que las constituyen. El cierre propone comunidades capaces de mantener prácticas y virtudes en un entorno adverso.
Mención en La Asignatura Oculta: p. 292.