Cuando la libertad pierde el alma
Alexksandr Solženicyn, que sufrió en sus carnes la maquinaria del totalitarismo soviético, pronunció en la Universidad de Harvard, en 1978, un discurso incómodo: “A world split apart”.

No fue a Occidente simplemente a halagarlo frente al comunismo, como se esperaba. Solženicyn aclara desde el principio que su crítica proviene de un amigo del Occidente y de la libertad, no de un adversario, aun cuando la verdad resulte amarga. Este es un extracto traducido del mismo:
"...Una división de la humanidad es una realidad escalofriante [...] El mundo no sólo se divide en el Este y el Oeste. Cada una de estas partes está dividida a su vez..."
"...Una caída de valor puede ser considerada como el síntoma más notable de una sociedad occidental hoy en día. El mundo occidental ha perdido su coraje civil, tanto en su conjunto como en cada país, en cada gobierno, en cada partido político y, por supuesto, en las Naciones Unidas..."
"...Esta falta de coraje se nota especialmente en los grupos dirigentes y en la élite intelectual, lo que provoca la impresión de una falta de coraje en toda la sociedad..."
"...Las sociedades occidentales han revelado una debilidad extrema ante el terror, dejándose doblegar por él..."
"...La supervivencia occidental está en manos de leyes excesivamente legalistas. Las sociedades occidentales han perdido la capacidad de autolimitación voluntaria [...] El derecho occidental se ha vuelto egoísta y formalista..."
"...La prensa posee un poder inmenso, comparable al de un legislador o un juez, pero ¿ante quién es responsable? [...] La prensa puede falsificar la opinión pública y corregirla a voluntad..."
"...La sociedad occidental se ha formado sobre el concepto de que el hombre es el centro de todo, el dueño de sí mismo y de su destino, olvidando la dimensión espiritual del ser humano..."
"...El error fundamental fue el humanismo racionalista de la Ilustración: la proclamación de que el hombre es el dueño absoluto del mundo, que no necesita de ninguna fuerza superior a él..."
"...Occidente se ha deslizado inexorablemente hacia el estancamiento de una sociedad de consumo masivo, habiendo olvidado que el desarrollo humano no se reduce a la abundancia material..."
"...El mundo ha llegado a un punto de quiebre histórico que amenaza a la humanidad con una catástrofe de proporciones cósmicas, a menos que logremos un renacimiento espiritual y moral..."
Incluso en el siglo XXI, hay poco más que añadir, la verdad.

